La relación de Estados Unidos con Sudamérica cambiará con Joe Biden en el poder

BUENOS AIRES- Sudamérica estará lejos de ser una prioridad para la política exterior del gobierno de Joe Biden. Sin embargo, la llegada del líder demócrata a la Casa Blanca implicará un giro —en algunos casos, radical— en la relación de Estados Unidos con varias administraciones del sur del continente. Las posturas de Biden en temas como la gestión medioambiental en Brasil, la crisis política en Venezuela y el avance del proceso de paz en Colombia anticipan un quiebre con respecto a buena parte de las estrategias desplegadas por el gobierno de Donald Trump en los últimos cuatro años.

Bolsonaro, el gran perdedor

En ese contexto, todo indica que el mayor perdedor entre los presidentes sudamericanos por el cambio político en Washington será Jair Bolsonaro. Admirador tanto del estilo como de las políticas de Trump, el mandatario brasileño no dudó en romper la tradicional diplomacia de su país al hacer pública su preferencia por el líder republicano en las recientes elecciones estadounidenses. Esa inusual toma de postura de Bolsonaro no solo se basó en la relación estrecha que cultivó con Trump, sino también en su rechazo a Biden. ¿La razón? En el primer debate de campaña celebrado a fines de septiembre, el por entonces candidato demócrata afirmó que si Brasil continuaba sin implementar políticas para detener la deforestación en el Amazonas, sufriría consecuencias económicas significativas. ‘Cuesta entender, como jefe de Estado que reabrió de lleno su diplomacia con Estados Unidos tras décadas de gobiernos hostiles, tan desastrosa declaración. Lamentable, Sr. Joe Biden, en todos los aspectos, lamentable’, contestó Bolsonaro en aquella ocasión. El presidente brasileño es un defensor de la apertura de las zonas protegidas a actividades mineras y agropecuarias, y, al igual que Trump, descree del cambio climático. Esa percepción y el retiro de políticas de cuidado medioambiental se refleja en el avance de la deforestación en Brasil. En 2019, la tala de árboles en el Amazonas registró un aumento del 85.3% hasta totalizar 10,123 km².

Semejante nivel de deforestación, una de las principales causas de los incendios en la mayor selva tropical del planeta, motivó que varios países europeos se opongan a la ratificación del acuerdo comercial firmado el año pasado entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur (Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay). Ese aislamiento podría profundizarse ahora. Biden prometió en campaña que asumirá un protagonismo fuerte en la cuestión medioambiental y, en esa línea, reinstalará a Estados Unidos en el Acuerdo de París sobre cambio climático. Esa alianza con los países de la UE podría impulsar más presiones sobre Brasil. “Aunque su postura pueda perjudicar las relaciones internacionales del país, Bolsonaro mantendrá un discurso público con una defensa nacionalista del Amazonas y el derecho de Brasil a hacer lo que quiera porque eso le sirve para mantener la fidelidad de su electorado”, dice Rodrigo Stumpf González, profesor del Departamento de Ciencia Política de la Universidad Federal de Rio Grande do Sul. “No obstante, aún con ese discurso público, al mismo tiempo otros miembros del mismo gobierno van a crear canales de negociación paralelos con Estados Unidos para que, por ejemplo, no sean perjudicadas las exportaciones agrícolas”. Aún en ese clima de mayor tensión, hay un punto en que las distancias podrían acortarse. Brasil será una pieza clave en los esfuerzos que promete hacer el gobierno de Biden por intentar frenar el creciente avance de China en Sudamérica.

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